La edad, las hormonas, la
exposición solar y las pérdidas bruscas de peso, son factores que
provocan la aparición de arrugas y flacidez cutánea. La piel se vuelve más
frágil y menos elástica; disminuye el contenido en ácido hialurónico, tan
importante para la formación de colágeno y para la hidratación celular.
Los rellenos faciales, son
una opción óptima para corregir de forma eficaz, rápida y cómoda las arrugas y
los pequeños pliegues de la piel, como las patas de gallo, ojeras, surcos
nasogenianos, líneas de marioneta o código de barras (arrugas en el contorno
labial)… asimismo, y con el uso de innovadoras técnicas de relleno, podemos
devolver el volumen natural a pómulos, mejillas, mentón y labios, otorgándoles
a estos últimos un aspecto más turgente y sensual.
El ácido hialurónico es el
producto estrella para el rejuvenecimiento facial; se utiliza como relleno
dérmico por su capacidad para retener líquido y atraer agua, además de
estimular la producción de colágeno. También utilizamos otros materiales como
la hidroxiapatita cálcica (Radiesse ®) que se caracteriza por proporcionar un
mayor efecto tensor y que al igual que el ácido hialurónico son materiales
reabsorbibles.
La infiltración, se realiza por
medio de una aguja muy fina o también, dependiendo de la técnica aplicada, se
usan cánulas especiales atraumáticas con la punta redonda.
Todos los rellenos se realizan con
anestesia local. Se trata de una técnica mínimamente invasiva, que permite al
paciente reincorporarse a la vida social y laboral al día siguiente.
Con el uso de esta técnica de
relleno facial es posible experimentar, de forma rápida, indolora y segura, un
cambio positivo, mejorando de forma importante la vida socio-laboral y de
relación.