Las arañas vasculares,
también llamadas telangiectasias, son venas dilatadas fácilmente visibles a
través de la piel. Pueden tener forma ramificada o de araña o presentarse como
líneas dentadas, finas y cortas. Las tres causas principales de las arañas
vasculares son la herencia, el embarazo y el tiempo prolongado que las personas
pasan sentadas o de pie. Las variaciones en los niveles hormonales durante el
embarazo pueden empobrecer la circulación sanguínea y así, contribuir al
desarrollo de arañas vasculares. Por último, si su ocupación o su estilo de
vida la obliga a estar sentada o de pie durante períodos prolongados, las
paredes de sus venas pueden sufrir un aumento en la presión y en consecuencia,
se formarán arañas vasculares.
Otras causas de las arañas
vasculares son el exceso de exposición al sol, el estreñimiento crónico,
ciertos medicamentos y píldoras anticonceptivas, el aumento de peso y el uso de
zapatos de taco alto o de ropa ajustada.
Tratamiento
En la actualidad, los
métodos más utilizados son la escleroterapia y el láser, estos tratamientos son
ambulatorios y no requieren hospitalización alguna resolviendo el problema de
una manera rápida y eficaz.
- Escleroterapia: Consiste
en introducir una micro aguja dentro de la variz e inyectar una sustancia
que irrita el endotelio con una posterior fíbrosis provocando la
desaparición gradual de la varícula. En la actualidad nos ayudamos de un
instrumento llamado transiluminador para localizar las venas que se encuentran
en planos más profundos que son las nutrientes de las superficiales. Esta técnica,
no tiene ninguna repercusión negativa sobre la circulación ni sobre el
organismo y sí tiene un excelente resultado de mejoría estética.
- El láser Neodimio-Yag: Con la utilización de este
láser también se usan espumas esclerosantes como la espuma de polidocanol, que
actúa de potenciador de la eficacia del láser.